Entran dentro de la categoría de cestos, capazos, bolsos de rafia… pero muchos ellos pueden ser considerados como “bolsos de nudo”.
Había una vez en que el hacer bolsos de nudo era trabajo de mujeres, quienes con apenas conocimiento se les enseñaban a, lo que ahora se llamaría, diseñar este tipo de bolsos.
En el proceso de elaboración se empezaba a hacer nudos desde la base del capazo. Esta base era de madera, un poco ovalada y con agujeros por donde poder pasar las hojas de palma, las cuales se convertirían en un bolso.
De abajo hacia arriba cogían la palma iban haciendo nudos creando el propio bolso.
Las mujeres con más experiencia, las más entendidas en el tema eran las “rematadoras”, las encargadas de empezar y acabar el bolso, ponerle las asas y dar el visto bueno para que todo quedara perfecto.

Paseando por las callecitas de Dalt Vila de Ibiza encontré esta tiendecita que le iba perfecta para el post que ya había empezado a escribir.
Todo se hacía a mano, sin utilizar ningún tipo de herramienta, ni producción en cadena, por lo que cada bolso era diferente, especial y había pasado por manos de mujeres trabajadoras con mil historias que contar.
Estas mujeres con manos hábiles para rematar y hacer un bolso a partir de la hoja de la palma, también eran diseñadoras de bolsos.
Algunas de ellas, las más expertas y mejor preparadas, a mi entender, las llamaban para ir a hacer muestras. Ellas mismas creaban diseños y modelos nuevos, sacaban los patrones de los mismos y enseñaban a las aprendices a poder hacer estos nuevos modelos.
Por esta zona de la Marina Alta, había algunas fábricas de estas como “Casa del Cariño”, “Pere Garrot”, “Casa Don Julio”….
Y ahora, en el 2011 y desde hace algunos años, sigue estando presente este modelo de bolso pero reconvertido, reinventado, adaptado a los tiempos que corren.
Desde los grandes grupos empresariales, hasta las marcas de bolsos alternativas tratan con esta pieza con tanta historia.

Mini Capazo de Raki, Verano 2011
Capazos basados en una producción artesana, hecha a mano, con sus miles de historias, esfuerzos e ilusiones.
Un producto que ha sabido adaptarse a los tiempos y modernizarse.
Lo importante aquí no es elegir algo inexistente, lo importante, lo que se valora hoy en día es reconvertir esas cosas con pasado. Aprovecharse de la huella que han dejado, pero reinventando, haciendo diferente productos tan tradicionales como un bolso de nudo.
Alguien alguna vez me enseñó la frase “piensa local y actúa global” y en mi opinión, creo que con los bolsos de nudo se ha aplicado a la perfección.
Yo ya tengo el mío de este verano tanto en grande como el mini capazo de Rakimaina…. y tu puedes comprar tu bolso online!
Gracias a las personas que me han ayudado con la investigación.
µ*